miércoles, 14 de mayo de 2008

Abel Desestress; Citas, Frases, Pensamientos, y Reflexiones.


"Toda voz que lleva amor en su lengua, endulza la vida" (Abel Desestress)

“Los hombres honestos se confunden con el paisaje, por ello no los encuentras fácilmente” (Abel Desestress)

“Las quejas son la moneda corriente de una vida inútil” (Abel Desestress)

“Si esperas que alguien cambie, el espera lo mismo de ti” (Abel Desestress)

“Ser joven debería ser un tesoro, hoy generalmente es un desperdicio” (Abel Desestress)

“El derecho a equivocarnos debería ser reemplazado por la izquierda de escuchar consejos” (Abel Desestress)

“Si sigues mirándote al espejo solo para peinarte, los demás solo verán en ti tu peinado” (Abel Desestress)

“No permitas a los que dicen amarte, hacerte un rehén de sus sentimientos” (Abel Desestress)

“Las tradiciones son hermosas, cuando se ven como tales” (Abel Desestress)

“Si te da pereza pensar, imagina lo que te costara vivir” (Abel Desestress)

“El amor no es un inquilino ocasional, es el propietario de la casa” (Abel Desestress)

“El problema de las religiones es su creencia de poseer la verdad” (Abel Desestress)

lunes, 12 de mayo de 2008

Entender tu existencia es comprender, que la mente no es el camino para disfrutar la vida. (Abel Desestress)


PENSAMIENTOS
Ellos son los que nublan tu visión. Esta niebla es debida a los pensamientos innecesarios.
Cuando te quieres mover usas las piernas; cuando quieres pensar usas los pensamientos; cuando te quieres comunicar usas la mente. Pero cuando estás sentado bajo un árbol ¿para qué continuar moviendo las piernas? Parecerás un tonto. Pero aun así tu mente continúa moviéndose.

La mente es una función, y la función es útil en el momento oportuno. Cuando se la necesita, la mente comienza a funcionar. Yo estoy hablandote a ti, y la mente está funcionando.
Cuando tienes hambre comes; cuando te quieres comunicar usas pensamientos; cuando no tienes hambre no sigues comiendo. Sin embargo, hay gente que continúa masticando chicle, que fuma; pero masticar y fumar son sólo sustitutos de la comida. A ellos les gustaría estar comiendo constantemente, pero eso es imposible porque el cuerpo no lo toleraría, así que tienen que hacer algo con la boca. Y por eso mastican chicle, fuman, o hacen algo...
Por ejemplo, en el pasado a las mujeres no se les permitía hacer todas esas estupideces que a los hombres les están permitidas. No se les permitía fumar, no se les permitía masticar chicle o cosas por el estilo; no estaban bien vistas. Así que, ¿qué hicieron? Empezaron a hablar. Es por eso que las mujeres hablan más, porque necesitan un sustituto. La boca tiene que estar siempre ocupada. Y ellas empezaron a hablar.
No se puede encontrar dos mujeres sentadas que no estén hablando; a no ser que sean inglesas, que no son mujeres en absoluto. Se las ha reprimido tanto que se han vuelto como zombis. Si no es así, las mujeres siempre están cotorreando; como los pájaros en los árboles, cotorreando.
Y no es un ataque a las mujeres. (Con tanto feminismo extremo hoy) Es solo un ejemplo de accionar, aun que no sea necesario en lo absoluto hablar.
Ves a la gente sentada en el teatro. Están constantemente moviendo las piernas. ¿Por qué se sientan? ¡Tendrían que salir y moverse! Están haciendo las dos cosas. No pueden sentarse en silencio. Y eso es lo que le ocurre a tu mente.
La mente es buena en sí misma. Todo es bueno en sí mismo, en su lugar. Cuando la mente sea necesaria, úsala; cuando no sea necesaria, ponla a un lado. Tú sigues siendo el maestro y todo lo demás es una función.
Pero la mente ha asumido el mando. Sea lo que sea que estés haciendo, ella sigue y sigue; al igual que una radio que no puedes apagar porque se le ha estropeado el botón y sigue siempre encendida. Estás durmiendo y la radio continúa. Estás descansando, comiendo, haciendo el amor, y la radio continúa. Y tienes que aguantarla constantemente. Poco a poco, te vas volviendo insensible al hecho de que la radio siga encendida; simplemente no escuchas.
Eso es lo que le ha ocurrido a tu mente. Sigue y sigue y sigue; no sabes dónde está el botón para apagarla. No escuchas, simplemente la soportas, la ignoras. Lo has dado por hecho como si tuviera que ser así.
No es así, de ser así no podría ocurrir un Buda, un Jesus, un Sosan. Y cuando digo esto, lo digo a través de mi propia experiencia.
No es así. El botón se puede sustituir. Eso es lo único que hacen las meditaciones. No te conducen a la iluminación, lo único que hacen es poner el botón que faltaba o arreglar el que estaba roto o bloqueado, o que todavía no funcionaba, o que no sabías cómo usar.
La meditación es una técnica, y la técnica puede ayudar solamente a la función, no a tu ser. Así que ninguna meditación te conduce directamente al ser, simplemente arregla tus funciones. Entonces el zapato encaja perfectamente y te iluminas, tienes paz, y das comienzo la felicidad de existir.
Osho

domingo, 11 de mayo de 2008

Cuando peleas lo establecido, la lucha te derrota aun que hayas vencido. (Abel Desestress)


Deja que las cosas sean a su manera y no habrá ni ir ni venir.

Allí está la gracia infinita, sin ir ni venir. El silencio infinito, sin ir ni venir. Tan sólo deja que las cosas sean a su manera. No te interpongas en su camino, no intentes cambiar nada.

Esto es algo muy difícil de entender para la mente, porque a ella le encanta cambiar: si eres un pecador, quieres volverte un santo; si eres feo, quieres volverte guapo; si eres malo, quieres hacerte bueno.

La mente va cambiando, tratando de cambiar, y ella te atrae porque parece «que sí, que puedes mejorar, así que trata de cambiar». Pero no puedes mejorar, y entonces te estancas ¡porque ya eres lo mejor! La única cuestión es cómo dejar de preocuparte y cómo empezar a vivir. Sé un vividor, deja que las cosas ocurran por sí mismas.

¡Acepta! ¿Quién eres tú para preocuparte? Tú has nacido; nadie te ha preguntado si querías nacer o no. De otro modo te habrías quedado estancado ahí, porque no puedes decidir nada. Eres indeciso.

Si se te hubiera preguntado, si Dios hubiera venido a preguntarte (él nunca comete ese error porque sabe que te estancarías ahí), aunque estuvieras pensando durante toda la eternidad, serías incapaz de decidir si nacer o no. Él te arrojó a la vida de repente, sin pedirte permiso; de otra forma no estarías aquí. Y si él te preguntara acerca de tu muerte, volverías a quedarte estancado. Él nunca pregunta, simplemente te lleva consigo. Él te conoce bien: sabe que no te puedes decidir.

Si viniera y te preguntara: «¿Cuándo quieres morir?», ¿serías capaz de decidirte? ¿Quizá el sábado, quizá el domingo? ¡No! Sólo hay siete días, y no serías capaz de decidirte por ninguno. Él tiene que venir sin preguntarte.

Si la vida ocurre sin ti, si el nacimiento, la muerte y el amor ocurren sin ti, ¿entonces por qué deberías preocuparte? Quienquiera que sea el creador, si puede darte el nacimiento, si puede darte la muerte, si puede crear y destruir, déjale a él todas las preocupaciones.

Tú disfruta mientras seas. Y si puedes disfrutar mientras eres, de repente te das cuenta: esta es la fuente original. Has tocado vida infinita.

Jesús dice: «Estoy aquí para mostraros la abundancia de la vida, su infinita riqueza», y la única manera es dejar que las cosas sean. No interfieras, no impongas tu propia manera. Deja que tu Tao fluya, deja ir a tu naturaleza... ¡dondequiera que vaya!


Obedece a la naturaleza de las cosas (tu propia naturaleza),

Y andarás libre y tranquilo.

Cuando el pensamiento está cautivo, la verdad se oculta,

pues todo es oscuro y confuso,

y la gravosa práctica de juzgar

trae consigo irritación y hastío.

¿Qué beneficio se puede sacar

de las distinciones y las separaciones?

Osho.

miércoles, 7 de mayo de 2008

No te detengas, ni te aferres, disfruta tu andar que nada vuelve a ser igual. (Abel Desestress)



"Pero aquellos que tienen una visión limitada
son miedosos e indecisos:
cuanto más se apresuran, más lentos van,
y el apego no tiene límites"

No importa dónde te agarres: el agarrarse en sí mismo es el problema, lo importante no es a lo que te agarras.
Por eso Sosan dice: el apego no tiene límites; no se limita sólo a este mundo, a este cuerpo, a los sentidos, a los placeres. También puedes apegarte a las tradiciones, puedes apegarte a Dios. Puedes agarrarte al amor, puedes agarrarte a la meditación, puedes agarrarte a la oración. Y, al agarrarte, te vuelves a estancar.
No te agarres a nada, permanece libre y móvil. Cuanto más móvil, más cerca estás de ti mismo. Y cuando tu movilidad es completa, cuando no te estancas en ningún lugar de tu energía, la verdad llama a tu puerta. Siempre ha estado llamando, pero estabas estancado y no podías oírlo. Está justo delante de ti, en la punta de tu nariz.

...estar apegado, aunque sea a la idea de la verdad,
es desviarse.

Esto se convierte en un problema. Si te aferras demasiado a la idea de que «tengo que encontrar mi camino”, esto mismo se convertirá en tu problema. La verdad nunca se alcanza, ocurre. No es algo que se alcance. Y la mente que busca conseguirla nunca la encuentra.
Puede que estés tratando de conseguir poder en este mundo, y luego trates de conseguir poder en el otro. Primero quieres conseguir riqueza en este mundo, y después tratas de conseguir riqueza en el otro. Pero tú sigues siendo el mismo, y la mente, tu forma de funcionar y todo el esquema siguen siendo lo mismo: ¡Conseguir! ¡Alcanzar! Esa es la obsesión del ego. La mente que quiere conseguir es el ego.
Y el que lo consigue es aquel que no está tratando de conseguirlo, aquel que simplemente está feliz donde está, aquel que es feliz siendo lo que es. El que no tiene meta. El que no va a ningún lugar; el que se mueve, pero cuyo movimiento no es para alcanzar ninguna meta. Se mueve por su energía, no por algo en concreto; su movimiento no es a causa de ningún motivo.
Por supuesto que alcanza la meta; eso es otra cuestión. Un río fluye desde los Himalayas: no va hacia el mar, no conoce el mar, no sabe dónde está, no le importa el mar. La alegría de moverse por los Himalayas es tan hermosa en sí misma..., pasando por los valles, por sus picos, a través de los árboles, y luego llegando a los llanos, a su gente... ¡El propio movimiento es hermoso en sí mismo! Y el movimiento es hermoso cada momento, porque es vida.
El río ni siquiera es consciente de que haya una meta, de que haya un mar. Esa no es la cuestión. Y si el río se preocupa por esto, entonces estará en el mismo lío que tú. Entonces se parará en todos los sitios y preguntará por dónde ir: ¿cuál es el camino a seguir? Y tendrá miedo porque no sabrá si dirigirse al norte, o al sur, o al este, o al oeste; ¿hacia dónde ir?
Y recuerda, el océano está en todos los sitios. No importa que te dirijas al norte o al este o al oeste: el océano está en todos los sitios, por todas partes. Está siempre delante de ti; no importa a donde vayas.
No preguntes por el camino, pregunta cómo moverte mejor. No preguntes por la meta, la meta no está fija en ningún sitio. Donde sea que vayas, ve danzando. Alcanzarás el océano; eso es seguro. Le sucede a los ríos pequeños, a los grandes: todos lo alcanzan. El arroyo es muy pequeño (no te puedes imaginar cómo ese pequeño arroyo alcanzará el océano, pero lo alcanza).
No es cuestión de grande o pequeño. La existencia es infinitamente generosa con todo el mundo; el tamaño no tiene importancia. Los árboles pequeños florecen, los árboles grandes florecen. ¡La cuestión es florecer! Y cuando un árbol pequeño florece, no es menos feliz que cuando lo hace uno grande; la felicidad es exactamente la misma. La felicidad no es cuestión de tamaño, no es cuestión de cantidad. Es la cualidad de tu ser. El río pequeño danza y llega, el río grande danza y llega.

domingo, 4 de mayo de 2008

Aquí y ahora. Levántate y anda. Exquisita conciencia en muy pocos. (Abel Desestress)


Aquí y ahora no son dos palabras, al igual que el espacio y el tiempo no son dos palabras. Einstein acuñó un nuevo término: «espacio-tiempo». Formó una palabra con las dos, «espacio tiempo», porque descubrió científicamente que el tiempo no es otra cosa que la cuarta dimensión del espacio, así que no es necesario usar dos palabras.
Y aquí y ahora tampoco son dos palabras. Miles de años antes que Einstein, místicos como Sosan fueron conscientes de ello. Es «aquí-ahora». Hay que unir estas dos palabras, son una, porque el ahora no es más que una dimensión del aquí; la cuarta dimensión. «Aquí-ahora» es una palabra.
Y cuando ocurra, ocurrirá en el «aquí-ahora». Puede ocurrir ahora, ¡no hay necesidad de esperar! Pero no te decides, tienes miedo; eso crea el problema.
¿Qué significa tener miedo? ¿Qué ocurre dentro cuando tienes miedo? Quieres algo, y al mismo tiempo no lo quieres. Esta es la situación de una mente temerosa: quiere y no quiere porque tiene miedo. Le gustaría pero no está segura, no se decide.
Jesús siempre usaba la palabra «miedo», muchas veces, en contraposición a fe. Nunca usaba «incredulidad» o «desconfianza» en contraposición a fe; siempre usaba la palabra «miedo» en oposición a fe. Decía que aquellos que no tienen miedo, tienen fe, porque la fe es una resolución. La fe es una decisión, una decisión total. Vives totalmente en ella, es una confianza, sin nada que te retenga, es incondicional. No se puede volver atrás. Si has entrado totalmente en ella, ¿quién se echará atrás?
La fe es absoluta. Si entras, entras. No puedes salirte; ¿quién va a salirse? No hay nadie detrás de ti que te pueda hacer volver. Es un salto al abismo, y Jesús está absolutamente en lo cierto al hacer del miedo el antónimo de la fe. Nadie había hecho esto antes. Pero está absolutamente en lo cierto, porque no le interesa el lenguaje externo, lo que le interesa es el lenguaje del ser interior.
Lo que no te permite tener fe es el miedo. No la incredulidad, recuerda, lo que te impide tener fe no es no creer, es el miedo.
Por supuesto que racionalizas tu incredulidad, tu miedo. Lo escondes tras palabras, dices: «Tengo mi escepticismo, mis dudas. ¿Cómo voy a entrar en ello a no ser que esté totalmente convencido?». Pero mira profundamente en tu interior y encontrarás miedo.
El miedo significa que una mitad de ti quiere adentrarse y la otra mitad no quiere. Una mitad de ti se siente atraída por lo desconocido, ha escuchado la llamada, la invocación; y la otra mitad tiene miedo a lo desconocido y se aferra a lo conocido. Porque lo conocido es lo conocido, no implica miedo.
Haces algo, y ese algo se vuelve conocido. Ahora, si quieres cambiar a un nuevo trabajo, a una nueva forma de vida, nuevos hábitos, nuevo estilo, la mitad de ti se aferra a lo conocido, dice: ¡No te muevas! ¿Quién sabe?, puede que sea aún peor que esto.
Y una vez que hayas dado el paso no podrás volver». Así que una mitad dice: «¡Quédate aquí!».
Esta mitad pertenece a la memoria, al pasado, porque el pasado es conocido. Y la otra mitad se siente atraída, siente la llamada a entrar en un camino desconocido, a través de lo inexplorado; porque lo nuevo te emociona.
Ahí está el miedo. Estás dividido. El miedo te divide, y si estás dividido hay indecisión. Con un pie vas hacia lo desconocido, y el otro permanece en el pasado, en la tumba del pasado. Y entonces te paralizas, porque nadie puede moverse con un solo pie, con una sola pierna; nadie. Tienes que mover tus dos alas, ambas partes. Sólo así te puedes mover.
Cuando estás indeciso, estás estancado; y todo el mundo está indeciso. Este es el problema, esta es la ansiedad. Estás paralizado, sin poderte mover. La vida sigue fluyendo, y tú te has vuelto como una piedra, bloqueado, un prisionero del pasado. Osho

viernes, 2 de mayo de 2008

Abel Desestress; Citas, Frases, Pensamientos, y Reflexiones.


"Aprender a nadar en la vida, es aprender a pensar" (Abel Desestress)

"Ser generoso no siempre significa ser honesto, también puede ser político" (Abel Desestress)

“El tiempo no se detiene, la vida tampoco” (Abel Desestress)

“Cada espacio de tu cuerpo, es un espacio desconocido del universo” (Abel Desestress)

“Si entendieras a tu mente, aprenderías de tu cuerpo” (Abel Desestress)

“La fácil es moneda corriente, lo otro es nadar contra corriente” (Abel Desestress)

“Si pensar fuera fácil, lo difícil seria explicarlo” (Abel Desestress)

“Siempre habrá dueños de la verdad, pero esta solo será de ellos” (Abel Desestress)

“La energía de tu existencia se llama amor, pero puedes seguir diciéndole alma, espíritu o Dios” (Abel Desestress)

“Si me tomara el tiempo para explicar, no lo tendría para meditar” (Abel Desestress)

“Cuando no importa la credibilidad, se regocija la soberbia” (Abel Desestress)

“Llévate lo que quieras, al final nada es mío” (Abel Desestress)

“No confíes en los humanos, mucho menos en sus maquinas” (Abel Desestress)

jueves, 1 de mayo de 2008

La dirección de tu vida no deben ser metas que la sociedad te exige. (Abel Desestress)



Nadie puede darte el significado de tu vida. Es tu vida y el significado ha de ser también el tuyo. El Himalaya no te servirá de ayuda. Nadie más que tú puede encontrarlo. Es tu vida y solamente es accesible a ti. Solamente con el vivir te será revelado el misterio.
Lo primero que me gustaría decirte es: no lo busques en ninguna otra parte. No lo busques en mí, no lo busques en las escrituras, no lo busques en inteligentes explicaciones; son sólo justificaciones. No explican nada. Simplemente atiborran tu mente vacía sin hacerte consciente de su esencia. Y cuanto más atiborrada está la mente de conocimiento muerto, más torpe y estúpido te vuelves. El conocimiento hace a la gente estúpida, adormece su sensibilidad. Se atiborran de él, cargan con él, refuerzan su ego con él, pero no les aporta luz y no les indica el camino. No puede hacerlo.
La vida ya esta burbujeando en tu interior. Solamente puedes contactar con ella allí. El tempo no está en el exterior; tú eres su santuario. Por eso, si quieres saber lo que es la vida lo primero que has de recordar es: nunca la busques en lo exterior, nunca trates de descubrirla en alguien. Su significado no puede ser transferido de este modo. Los más grandes maestros nunca han dicho nada sobre la vida; siempre te han remitido a ti mismo.
Lo segundo que has de recordar es: una vez que sepas qué es la vida, sabrás qué es la muerte. La muerte es parte del mismo proceso. Por lo general creemos que la muerte llega al final, por lo general creemos que la muerte se opone a la vida, por lo general creemos que la muerte es el enemigo, pero la muerte no es el enemigo. Y si consideras a la muerte como el enemigo esto simplemente demuestra que nos has sido capaz de averiguar lo que es la vida.
Muerte y vida son dos polaridades de una misma energía, del mismo fenómeno: flujo y reflujo, día y noche, verano e invierno. No están separados, no son opuestos ni contrarios. Son complementarios. La muerte no es el fin de la vida; de hecho es la culminación de una vida, la cresta de la vida, el clímax, el gran final. Y una vez conoces tu vida y su proceso, entonces comprendes lo que es la muerte. Osho