jueves, 20 de marzo de 2008

VERGUENZA


China bloquea Google y YouTube para ocultar la revuelta tibetana

“Tarde o temprano sufrirás el dolor de no ser quién quisieras, y la vergüenza de verte descubierto”. (Abel Desestress)

Parecía difícil, pero lo han conseguido. Las autoridades chinas han logrado que internet funcione estos días peor y más lento de lo habitual, lo que ya es decir. El motivo no es otro que los violentos disturbios que han tenido lugar en la capital del Tíbet, Lhasa, y en otras ciudades chinas.
En este país, la información está férreamente controlada por la censura del régimen comunista chino, que impide el acceso a todos aquellos contenidos sensibles o peligrosos para el Gobierno. Entre ellos, destacan las demandas de independencia del Tíbet, la región del Himalaya que fue ocupada en 1950 por el Ejército Popular de Liberación y anexionada un año después.
Al habitual bloqueo de las páginas web pro-tibetanas y del Dalai Lama, se ha sumado esta semana el «apagón informativo» decretado en el popular portal de vídeos YouTube y en el buscador de noticias de Google. El domingo, después de que un usuario identificado como Amdo2007 colgara varios vídeos de las manifestaciones pacíficas de los monjes budistas, Youtube fue bloqueado en China para que sus usuarios no contemplaran las imágenes que estaban llegando de Lhasa.
En ellas se veían, además de las protestas de los monjes, escenas de disturbios y de enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía, así como de algunos cuerpos tirados en las calles que podrían estar muertos. Algo que los chinos nunca sabrán porque todos los intentos por acceder a dichos vídeos resultaban inútiles.
A pesar de la visita que ha efectuado estos días a China su máximo responsable, Eric Schmidt, el servidor de noticias de Google tampoco ha funcionado correctamente, ya que habían sido censurados los teletipos sobre la revuelta tibetana o el Dalai Lama. Lo mismo ha ocurrido con otras noticias del portal Yahoo y medios occidentales e incluso con correos electrónicos que contuvieran palabras como «revuelta», «Tíbet» o «Dalai Lama», que quedaban bloqueados e inutilizaban tanto la página web como la conexión a internet.
«Gran Muralla Cibernética»
Todas estas medidas demuestran el cada vez mayor perfeccionamiento de la «Gran Muralla Cibernética» que ha levantado en internet el régimen comunista, en connivencia con Microsoft, Google, Yahoo y otras importantes firmas tecnológicas como Cisco Systems, Nortel Networks, Sun Microsystems y Websense. A cambio de no renunciar al vasto mercado chino -que pronto superará a Estados Unidos, al contar con unos 210 millones de usuarios, frente a los 216 millones de norteamericanos-, dichas compañías se pliegan a las exigencias de Pekín y aceptan filtrar los contenidos y palabras vetados por el Gobierno. Hay un amplísimo diccionario de términos prohibidos como «democracia», «libertad», «independencia», «Taiwán», «Tíbet» o «derechos humanos». Y desde el pasado mes de enero rige una nueva ley más restrictiva que limita la difusión de vídeos por internet en populares portales chinos como www.tudou.com, www.56.com y www.youku.com.
Además de impedir el acceso de periodistas extranjeros a zonas conflictivas, como las de la revuelta tibetana, el régimen comunista dispone de decenas de miles de «ciberpolicías» que controlan la Red en tiempo real, al tiempo que puede bloquear la señal de las emisiones internacionales de las televisiones BBC y CNN en China.